Mi llegada a Ibiza este año, en una noche lluviosa de enero, marcó mi retorno a la isla, la cual no había visto desde hacía cuarenta años. ¿Por qué mantenerse alejado tanto tiempo? De alguna manera, el compromiso de esta segunda visita, puede ser descrito como la finalización de una última fase de un largo ciclo.
Un encuentro que cambió mi vida a finales de los 60, me llevó a San Francisco, donde me uní a una cooperativa de artistas que transformaban el paisaje de la ciudad con murales gigantes.
Simultáneamente y en contraste, empecé a trabajar en el campo artístico de LSD. Una fascinación contínua. Me sentía como si me hubiera aventurado en una versión artística de Los Viajes de Gulliver. Durante el día pintaba murales “Brobdingnagian” en grandes edificios, mientras por la noche entraba en el mundo liliputiense creando imágenes en papel de un centímetro cuadrado.
Ese profundo encuentro en esta isla idílica, durante todos esos años, cierra su círculo con mi exposición “Centennial” en El Hotel Pacha del 5 al 19 de Junio.
La exposición está dedicaca a la memoria del humanista Dr. Albert Hofmann, que a la edad de 102, murió el año pasado.